domingo, 20 de septiembre de 2026

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora 2º BACH

 Un mundo de metal desgastado

Año 7012, 23 de diciembre.

¿Alguna vez sentiste la frialdad que transmite el metal? ¿Y si te dijera que cuando es tu único contacto que percibes desde el día que naciste, aprendes a sentir su calor? ¿Me creerías? Quizás por eso apretaba la mano dura y gris que sostenía la mía con tanta fuerza que dolía. El metal era frío. Caminaba por las diversas calles agrietadas de esa masa rígida, pastosa, que guiaba las calles seguras e iguales en su contexto, no por nada serían esas las largas avenidas de los edificios grises, grafitis de hace años donde los humanos eran la presa perfecta del miedo, los cuales con manos temblando escribían: "El fin se acerca". Quizás no estaban tan equivocados.

Para lograr entender esto volvamos al tiempo de mis abuelos. En aquella época las cosas eran muy distintas. Mi abuela solía contarme que el mundo empezó a cambiar en un siglo en el que empezó a contaminarse, en el que salía a la calle y respiraban smog, en el que escuchaban las noticias de las personas morir por el calor o por el metal, donde la muerte humana fue sustituida por una muerte causada porque el oxígeno no ejercía bien la función.

Fue así como la humanidad consiguió persistir. Pero a veces la ambición por más es lo que hace el verdadero apocalipsis de la humanidad. Con el tiempo, el ideal de belleza cambió: empezar a conseguir un gusto por las piernas de metales tan duras que al pisar el suelo retumbaba, empezar a seguir el significado de que ser humano era una debilidad. La era de "lo moderno" había llegado.

Volviendo a la realidad, miré otra vez aquella mano que sujetaba la mía todavía humana con rigidez. "Difícil", deslicé mi mirada hacia arriba, hacia aquellos ojos nostálgicos que me miraban, a esos labios grises que siempre sonreían. "¿Otra vez perdido en tu mundo ido?". Isaarus, el chico que apretaba mi mano, se tiró en picado por aquel puente que llevaba a "lo moderno" el significado lo dudó por un segundo. Mi espacio suele creer que encajo en la oxidación. "Estás custodiado. Piensa en positivo y punto final" —su voz era tan fría, tan nostálgica, que me hacía sentir escalofríos en la poca piel que quedaba en mi cuerpo. Quizás él amó, me estaba llevando a rendirme y eso me reconfortaba, y yo lo hacía por ese sentimiento de amar. La sociedad seguía evolucionando. Ahora el "atractivo" no estaba en la belleza o los sentimientos, lo atractivo ahora era ser completamente robótico, tanto así que empezaba a surgir la idea de que sustituir los cerebros por máquinas no lucía mal. Ya las emociones no importaban, dejaron los recuerdos en un documento, sí. Y aunque prefiera los recuerdos borrosos llenos de sentimientos, ya era demasiado tarde. 

Perdido entre mis pensamientos y emociones, ni siquiera noté cuando entramos en aquel edificio. Ni siquiera encontré el motivo a que yo me habría perdido hacía demasiado tiempo, cuando la dependencia pagaría el motivo de nuestra llegada. A veces tiene una cita para el cambio, y tras escuchar esas palabras y el camino al sótano solo pasó un pensamiento por mi mente, quizás aquel día no fue la salvación de la humanidad, sino el lento camino hacia el fin.

Mª del Carmen Coca Aguilar, 2º Bachillerato, Curso 2024-2025. 

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora 1º BACH

 ¿Tener vida o no tenerla?

Mi nombre es Katherine o, al menos, eso creo.

A veces me despierto con la certeza de haber olvidado algo importante. Miro mis manos, miro mi rostro y cuerpo en el reflejo de una ventana rota y trato de intentar recordar lo que pueda.

La primer vez que vendí un recuerdo tenía diez años. La tecnología ha cambiado mucho a lo largo del tiempo, a la vista está, estamos en el año 2586 y la crisis se ha vuelto aún peor; por lo tanto, no me quedó otra que hacerlo.

No fue difícil, elegí algo pequeño: el sabor de una fruta, específicamente, de una manzana. En el Centro de Transferencia de Memorias, dirigido por el gran empresario Elke, un hombre con bata blanca me colocó un escáner en la sien. Sentí cosquillas y, al salir, ya tuve suficiente para un trozo de pan y un vaso de agua.

Con el tiempo aprendí qué recuerdos valían más: la risa de mi madre, la calidez de sus abrazos... Cada una de esas cosas me daba para comida todas las semanas y un techo donde dormir. Pero cuando miraba las fotografías, algo se derrumbaba, aquella mujer era mi madre, pero no significaba nada.

Mientras a nosotros nos tocaba vivir olvidando, los ricos acumulaban.

En las zonas altas, hombres y mujeres hablaban de infancias con nostalgia, cuando no eran las suyas. Sus voces se debilitaban al hablar de pérdidas que no eran suyas y al hablar de amores no correspondidos de personas ajenas. Se compraban vidas completas y robaban nuestra humanidad mientras nosotros nos volvíamos sombras de lo que alguna vez fuimos.

No sé cuántos años tengo.

Anoche intenté recordar mi nombre antes de dormir.

Katherine... suena familiar, pero ¿es mío?, ¿o lo habré vendido?

Elke quiere poder y está funcionando. Ellos solo quieren entretenerse a costa de la "vida" de otros.

Erika Jiménez Ruiz, 1º Bachillerato C, Curso 2024-2025.


martes, 25 de agosto de 2026

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadoras 4º ESO

El experimento F13

Todo empezó con un anhelo. El anhelo de descubrir, de encontrar el universo. La oportunidad de empezar la vida en un planeta no descubierto, era un sueño, hasta ahora. Mi nombre es Esther, que significa estrella, quizá no es una coincidencia y esta es mi historia... Hace pocos meses apareció una noticia por el internet que enganchó a todo el mundo: la oportunidad de poder vivir en un lugar completamente nuevo, en un planeta con el nombre de Tauria - "Planeta de tus sueños".

Había plazas para diez voluntarios con el interés de vivir en un sitio no imaginable. Una de esas personas con suerte fui yo. Entonces, todo parecía perfecto, el único pero era que nadie esperaba lo que realmente iba a pasar. Después de meses de entrenamiento, nos mostraron la nave espacial en la cual viajaremos. 

Un murciélago blanco con el borde de las alas negras y los motores grandes como unos abetos. Llega el día, el día cuando todos subimos a la nave y empezamos el viaje. La nave, con un golpe duro, aterrizó en el planeta. No parecía real y la vida allí era de maravilla, con todo lo que podrías desear, hasta que un día pasó algo no deseado. Encontramos a uno de los voluntarios muertos, días después aparecieron cuatro más, lo que derrotó a la gente en pánico y miedo. Yo me fijé en que uno de los voluntarios desapareció, aunque no se había encontrado muerto. No me preocupaba mucho... Sin embargo, una noche nos encontramos en un cuarto misterioso con una cámara de Tauria, pero cuando miré el suelo había un hombre tumbado con los ojos arañados y los dedos con sangre.

Sofía Toracova y Mariana Kristofikova, 4º ESO. Curso 2024-2025.


domingo, 12 de julio de 2026

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora 3º ESO

 Gen M

El mundo se acabó antes de que yo pudiera recordarlo. De un día para otro se tornó gris, pero lo peor no fue la destrucción. Lo peor fue lo que ellos hicieron.

Nuestros padres nos vendieron antes de que supiéramos hablar. Permitieron que unos científicos nos inyectaran algo, quién sabe qué: nosotros lo llamamos el "Gen M". Este gen hizo que desarrolláramos poderes que se conectan a nuestros miedos de la infancia. Yo soy Lux, de pequeña no podía dormir sin mi lamparita. Ahora la luz me persigue y genero catástrofes.

Créeme cuando te digo que en un mundo postapocalíptico es imposible parar. Y menos yo, menos nosotros, los "Gen M": Juno, que tiene miedo a las alturas, es capaz de levitar; Ryan tiene el poder de hacerse invisible, aunque a veces no lo controla; Lucery siempre agobiada por el ruido, es capaz de controlarlo; Skylar, con un miedo increíble al mar, controla el agua.

Hace tres años nos escapamos del laboratorio. Nos persiguen y cada vez están más cerca. Después de la explosión que los destruyó todo, todos decidieron catalogarnos como amenaza, Ya no éramos "los únicos capaces de salvar a la humanidad de lo que se venía".

En fin, los guardias acechando se volvieron el pan de cada día hace mucho. Nos hemos quedado sin provisiones, así que decidimos buscar algo de comida. Vamos por las cloacas para pasar desapercibidos y, cuando volvemos, el agua empieza a subir. Y vemos algo, una especie de mutante enorme y, con nuestra suerte, seguro que con mucha hambre.

El monstruo gruñe y encima de él aparece Trix. Nos cuenta que su padre era uno de los científicos responsables del proyecto y que ella fue la primera víctima. Muy padre del año todo.

Trix sigue hablando y lo que dice empieza a hacerme un nudo en el estómago. El Gen M estaba en más personas, en animales. Y ahí es cuando miro a ese mutante de piel viscosa y me doy cuenta de que es como nosotros. Y que está aquí sobreviviendo como puede.

Trix nos habla de un laboratorio que sigue funcionando, de muchos experimentos, de personas como nosotras. Y decidimos hacer lo impensable: colarnos.

Cuando llegamos encontramos miles de datos. Personas almacenadas como si fueran estadísticas. 

De repente, las alarmas suenan. Los científicos llegan con armas. Y, sin pensarlo dos veces, entramos en acción. La verdad, siempre pensé que juntos seríamos un desastre asegurado, pero aquí estamos, como si hubiéramos esperado a este momento toda la vida. Espalda con espalda, logramos liberar a todos. Miles de personas como nosotros salieron al mundo. No como errores. No como monstruos, sino como realmente eran, lo que somos: los Gen M. Y vamos a cambiarlo todo.

Paula García Escaño, 3º ESO. Curso 2024-2025.

sábado, 11 de julio de 2026

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora de 2º ESO

 Una sociedad en peligro

Asesinatos. En mi vida solo había asesinatos. Y no porque fuese una psicópata ni nada parecido, sino porque era inspectora de homicidios. "Nikki Heat, la mejor inspectora de Nueva York", solían decir muchos. Pero seguramente no lo dirían si no fuera por mi querido compañero y amigo Jameson Rook. No preguntéis cómo, pero un día, de repente, comenzó a seguirme como un perrito para, supuestamente, inspirarse en sus novelas de asesinato. Había creado un personaje inspirado en mí: Kate Beckett. No os lo voy a negar. había leído sus libros y me encantaban. Siempre que sacaba uno, lo compraba, pero asegurándome de que él no lo supiese.

Estaba en la comisaría cuando Rook llegó con dos cafés en la mano. Siempre me traía uno. Un detalle que nunca se le escapaba. Llegó sonriente, como siempre.

-¿Qué tal, Nikki?-, me preguntó dejando el café en la mesa.

No me dio tiempo a contestar cuando sonó el teléfono. Era una patrulla que había encontrado un cadáver en un callejón. La víctima era una famosa científica que había hecho una gran investigación sobre la inteligencia artificial. Ya intuía el motivo. Dinero. Siempre buscaba dinero. Era normal, teniendo en cuenta todos los avances tecnológicos que había recientemente. La víctima tenía varias puñaladas y marcas en las muñecas. Seguramente la secuestraron. para sacarle información y, como no lo hizo, la mataron. Pero, ¿qué información tendría aquella mujer para tener que matarla?

Cuando volvimos a la comisaría los técnicos dijeron que habían encontrado un pendrive en el bolsillo trasero de la víctima. Al parecer, había unos archivos confidenciales. Eran sobre un contrato que había hecho la empresa de la científica con el gobierno. Hablaba sobre todas las cosas que tendrían que permitir las autoridades para que la empresa pudiese hacer todo lo que quisiera. ¿Saben ustedes lo que eso significa? Destrucción. La destrucción de la sociedad. Querían hacer que toda la comunidad estuviese a sus pies. Querían hacerse con el mundo.

Lucía Vertedor Marzá, 2º ESO A. Curso 2024-2025.

XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora 1º ESO

 

El desastre

Todo empezó en Irak, nadie lo sabía pero aquel suceso iba a acabar con el mundo. En el año 2100 comenzó el desastre. Me llamo John, tengo 14 años y soy un chico muy aplicado, al que le gusta ir a la escuela. Soy sociable y simpático. Pero toda mi felicidad se desvaneció ese día, aquel 15 de mayo. Y ahora os voy a explicar lo que pasó.

Cuando me levanté, me asomé por la ventana y vi un edificio quemado y destrozado. Entré en pánico ya que junto a él había fuego. Fui a avisar a mis padres, pero no estaban. No supe qué hacer, entonces salí de mi casa. Estaba toda la calle en ruinas. El horrible humo me estaba hurgando. Le pregunté a un señor qué había ocurrido. "Hubo una explosión esta noche y me temo que es el fin del mundo". Me puse muy nervioso, no quería perder a mis amigos, mi hogar, mis cosas. ¡Y encima no sé dónde están mis padres! De repente cayó una bomba. ¡Ahhhh! Estaba en el suelo. Si estuvieran mis padres los abrazaría, pero estaba solo en medio de las llamas. Te juro que me morí... (¡cuidado!) -oí gritar. Todo se volvió oscuro y cuando desperté estaba en una cama, tumbado y con, por lo menos, diez vendas. No sabía qué ocurrió. Me contaron que me cayó una bomba justo al lado y que me he salvado de milagro. Me dijeron que iba a pasar toda mi vida en silla de ruedas. Eso me mató. Era muy joven para morir pero toda mi vida sentado iba a ser peor. Estaba en shock. ¡No sabía qué decir, así que me callé!

Ese tiempo me pareció eterno, hasta que escuché: "¡John, despierta! No me puedo creer que todo fue un sueño". Mi madre estaba llorando, nerviosa, y no sabía qué hacer, ni pregunté. "Cariño, el abuelo se ha muerto, pero no te preocupes, se ha ido al cielo y nos sigue queriendo desde allí" -dijo ella. No me lo podía creer. Me había quedado en shock. Recordando esa desgarradora pesadilla, lo único que podía decir es ¡qué desastre!

Alexia Romero Espinosa, 1º ESO B. Curso 2024-2025.

sábado, 27 de abril de 2024

X Certamen literario: Atlas sentimental de tu barrio. Ganador de 1º FPGB Agrojardinería

RECUERDOS LLENOS DE AMOR             

José Fernández Castillo, 1º FPGB Agrojardinería              

Ganador

 

Alhaurín de la Torre está lleno de recuerdos para mí, pero hay un lugar especial que me hace recordar muchos momentos llenos de risas, alegrías, emociones...Y ese sitio es la plaza central de mi pueblo, más conocida como la plaza de la fuente. Es una plaza central, como su nombre indica, donde todas las calles de los barrios más antiguos de allí se unen en un punto perfecto, lleno de tiendas, de restaurantes, de quioscos, de bancos… Pero lo que más caracteriza a la plaza es una enorme fuente que tiene casi en el centro y que funciona todo el año. En invierno, el agua está helada y, en verano, dan ganas de meter la cabeza y refrescarte.

Este sitio es súper importante para mí, porque todos los recuerdos de mi infancia están allí. Cada vez que paso, vienen a mi cabeza miles de recuerdos y anécdotas, desde las más graciosas a las más tristes. Como esos días que cuidábamos a mi abuela y corríamos hacia allí para recoger el pan o cuando nos compraba caprichillos. Recuerdo también cuando corríamos en familia para ver los espectáculos del pueblo en primera fila y para cenar con mis amigos después de una semana llena de exámenes. En definitiva, esta plaza está llena de recuerdos para mí y siempre la recordaré con un amor inmenso. 



XI Certamen literario IES El Palo: Utopías y distopías. Relatos breves de ciencia ficción. Ganadora 2º BACH

 Un mundo de metal desgastado Año 7012, 23 de diciembre. ¿Alguna vez sentiste la frialdad que transmite el metal? ¿Y si te dijera que cuando...