El experimento F13
Todo empezó con un anhelo. El anhelo de descubrir, de encontrar el universo. La oportunidad de empezar la vida en un planeta no descubierto, era un sueño, hasta ahora. Mi nombre es Esther, que significa estrella, quizá no es una coincidencia y esta es mi historia... Hace pocos meses apareció una noticia por el internet que enganchó a todo el mundo: la oportunidad de poder vivir en un lugar completamente nuevo, en un planeta con el nombre de Tauria - "Planeta de tus sueños".
Había plazas para diez voluntarios con el interés de vivir en un sitio no imaginable. Una de esas personas con suerte fui yo. Entonces, todo parecía perfecto, el único pero era que nadie esperaba lo que realmente iba a pasar. Después de meses de entrenamiento, nos mostraron la nave espacial en la cual viajaremos.
Un murciélago blanco con el borde de las alas negras y los motores grandes como unos abetos. Llega el día, el día cuando todos subimos a la nave y empezamos el viaje. La nave, con un golpe duro, aterrizó en el planeta. No parecía real y la vida allí era de maravilla, con todo lo que podrías desear, hasta que un día pasó algo no deseado. Encontramos a uno de los voluntarios muertos, días después aparecieron cuatro más, lo que derrotó a la gente en pánico y miedo. Yo me fijé en que uno de los voluntarios desapareció, aunque no se había encontrado muerto. No me preocupaba mucho... Sin embargo, una noche nos encontramos en un cuarto misterioso con una cámara de Tauria, pero cuando miré el suelo había un hombre tumbado con los ojos arañados y los dedos con sangre.
Sofía Toracova y Mariana Kristofikova, 4º ESO. Curso 2024-2025.
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